lunes, 9 de mayo de 2011







ARRATZU URDAIBAI MENDI LASTERKETA
2ª Prueba de la “Mountain Running International Cup”

El Sábado pasado, 30 de Abril, se celebró la tercera edición de una de las carreras más bonitas del circuito internacional que estamos haciendo algunos miembros del equipo de carreras del club, la “Carrera de Montaña Arratzu-Urdaibai”.

Cómo os contamos en la crónica del año pasado cuando la corrieron dos compis, Mónica Llorente y Arturo Jericó, el recorrido es simplemente espectacular. Por algo los montes de Urdaibai son Reserva de la Biosfera. Bosques, prados verdes como el trigo verde, roca caliza, montes, montes, montes por los cuatro costados…montes tapizados de verde. Y hacia el norte, allá en el horizonte, el estuario del río Oka, que desemboca en las playas de Mundaka y Bermeo.

La cosa no empezó muy bien, ya que salimos el viernes de La Cabrera sobre las seis de la tarde y no llegamos al hotel hasta pasadas la una y media de la mañana. Casi ocho horas para hacer un recorrido de tres. Las obras de la carretera de Burgos junto con la operación salida de Madrid, nos machacaron bien.

Al día siguiente, con pocas horas de sueño, cogimos los coches para recorrer los 10 km que nos separaban de la salida. Foto de club todos juntos y en armonía y a pasar el control de dorsales.

Cerca de las 9:30 h dieron el pistoletazo de salida a las chicas y cinco minutos después salieron los galgos. No veas a la velocidad que sale esta gente, da miedo verlo.

El recorrido cubría 30 km y se acumulaba un desnivel total de 4000 m. El techo de la carrera era el Monte Illuntzar con 727 m. Así que ya podéis suponer como se acumulaban los metros de desnivel…sube y baja, baja y sube. Aunque esta vez hay que destacar que el típico terreno de barro que siempre nos encontramos por estos lares, brilló por su ausencia. Justo lo contrario de lo que nos encontramos el año pasado.

El sábado hizo un día espléndido. Los que no corríamos, nos subimos a la Ermita de San Miguel de Ereñozar (448m), uno de los puntos fuertes de la carrera. Los corredores se suben un paredón que da vértigo verlo. En 1 km suben 350 m de desnivel. Hasta una cadena y una cuerda tienen justo antes de coronar para poder progresar por la roca caliza, siempre resbaladiza.

Allí iban llegando nuestros sufridos compañeros, primero José Javier, con su eterna y contagiosa sonrisa, luego María José, Agustín, Mónica, Richar y Paloma.

Todavía les quedaban dos altos por hacer Illuntzar (727 m) y el último de la jornada, el Arrola (542m). Desde ahí sería terreno descendente hasta la meta. Bueno, nos comentaron que entre medias había un repechito del que se acordaron todos al contarnos sus impresiones.

Y nada, acabaron todos contentos. Mª José fue la 5ª Veterana (12ª absoluta), Javi entró en el puesto 61º y eso que hizo un tiempo muy bueno, pero es que en esta carrera hay mucho “machaca” ya que también es copa de Euskadi y corren los mejores y las mejores (no veas como van las chicas). Mónica hizo el 15º puesto y Paloma el 23º. Agustín entró el 161º y Richar el 197º de un total de 322 corredores.

Una de las cosas que más me gustaron, a parte de la cantidad inagotable de pinchos que nos pusieron antes y después de dar los premios, fue ver como en la categoría Sub 23, que hacían parte del recorrido, corrían un montón de chavales; 28 chicos y 3 chicas. De los 6 primeros, 5 eran del centro de tecnificación de la Federación Catalana. Por cierto, que el que ganó es un chaval que entrena David Galindo (un compañero del club), Pere Rullán que no veas como anda el angelito. ¡Y su hermano hizo 5º! A ver si los podemos fichar para el club.

Por nuestros lares no es común ver en una carrera de montaña a un grupo de jóvenes tan nutrido. Mucho se tienen que poner las pilas otras federaciones para fomentar la cantera. Ellos son el futuro. Los que mantendrán vivo este deporte. Un diez a vascos, catalanes y valencianos por fomentar desde la base este deporte.





Para redondear el día. Después de un merecido descanso, nos deleitamos la vista con las playas de Mundaka, su ola izquierda y la bonita población de Bermeo, donde dimos buena cuenta de unos chuletones de ternera de primera, regados con un magnífico vino de La Rioja. El Domingo, antes de volvernos, hicimos una visita turística a otra preciosa población cercana: Gernika. Nos hicimos la foto junto al famoso Árbol de Gernika y rematamos (como no) con unas sesiones de pinchos en las terracitas. Nos despedimos subiéndonos a los coches justo cuando el cielo empezó a caer sobre nuestras cabezas.





Otra carrera finalizada con éxito y otro viaje que nos deja un buen sabor de boca. Hasta la próxima!

Muso

2 comentarios:

  1. No me había "recuperado" aún de la envidia malsana que me dio la carrerita italiana... y ahora esto.

    Enhorabuena por esas sensaciones y esos puestazos.

    Besos

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  2. Bonito relato de una buena carrera. Enhorabuena "mountain riders"!!!

    Me estáis animando a que os coloque un ladrillo en el blog...

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